martes, 7 de agosto de 2012

Séptima crónica


Hace rato que mi amigo Iván me insiste en que es necesario incorporar al blog algún tipo de escrito corto que haga más llevadera la espera de las crónicas… y tiene razón. Casualmente esta semana me pasó algo que sirvió de disparador y generó esa "nueva sección" tan anhelada, que se titulará: “Avanza Dos Casilleros” o “Retrocede Dos Casilleros”, según corresponda.

Desde el año pasado que me vengo preguntando qué hacer con esas cosas chiquitas que van pasando y que por cotidianas y efímeras, por no ser a veces más que una simple frase bonita al pasar o una mirada mal intencionada, no dan para crónica, pero igualmente me alegran o me arruinan el día y contribuyen a que esté un poco más cerca o más lejos de Pepperland.

Bueno, me enorgullezco en informarles que esas pequeñísimas escenas, han encontrado sitio aquí.En esta oportunidad, y como ya creo haber mencionado, traeré a colación un hecho que tuvo lugar esta misma semana, pero no sin antes hacer algunas aclaraciones pertinentes:

Los que me conocen ya lo saben, pero para los que no, les informo que desde temprana edad tengo un serio problema mental, una tara que yo creo debe ser genética, una desviación en mi comportamiento, una especie de fijación con la que he aprendido a convivir.

Hay gente que es esquizofrénica, gente que escucha voces, incluso gente que escucha voces y por eso es esquizofrénica, muy loco esto último, gente bipolar, gente a la que le gusta el sexo con mamuts, gente a la que le gusta la gente, gente que sigue a Manuel Wirtz, gente que es de River, bueno, cada uno sabrá... a mí me gustan los Beatles.

Y yo digo “me gustan los Beatles” y parece una frase así al pasar, una frase boba, pero no. Hay cierto momento en que el simple gusto excede los límites, se convierte en enfermedad y ahí ya no hay vuelta atrás.

Es el instante en que al que le gustaban los leones fue y se quiso voltear al del zoológico. Para el resto “un loco de mierda”, pero para él todo ese comportamiento se justifica y responde a una lógica, la suya.

Él es feliz muriendo en las fauces de su amor, que no se lo come por instinto, ser carnívoro y un animal salvaje, lo devora para perpetuar ese amor, como Julieta suicidándose una vez muerto Romeo. Obviamente el león no va a suicidarse, pero el demente este eso no lo va a saber nunca. Con ese grado de locura y enfermedad, es que a mí me gustan los Beatles.

Igual no se alarmen que no llego a esas instancias porque estoy medicado, consumo dos o tres temitas de Reggaeton por semana y uno de Reggeae y se me equilibra la cosa. Sí, tampoco me gusta el Reggae, eso no lo he dicho, pero para mí es como música electrónica en versión unplugged. Es monótona y las letras son todas iguales “…marihuana, Jah, amor, paz, te quiero, mi hermano, tu hermano…” y todo cantadito con una voz nasal que te exaspera y un organito horrible de fondo haciendo una melodía básica, que bien podría ser obra de un nene de 6 años con poco talento… y ni hablar de los que cantan…“¡flaco sacate la paja!”… sí, me estoy yendo al carajo, perdón.

Estas afirmaciones han sido controvertidas en un círculo pseudo reggae que frecuento y que intentó alegar que tenía que ver con una ideología y una religión. Se las respeto, libertad de culto y de pensamiento, pero la música es horrible.

Volvamos a lo nuestro antes de que un ejército de rastas me quiera linchar o abran el blog “Buscando Zion” y me defenestren a los Beatles.

Cuestión que ahora sí estamos en condiciones de adentrarnos en lo que me pasó esta semana.

Avanza Dos Casilleros

HELP!

Casualmente yo recién había llegado de la costa y quedado en cenar con mi amigo Iván, al que ya mencioné y quien hacía varias semanas respiraba el inconfundible calor del pavimento en enero. La idea era ponernos al tanto de nuestras vidas...que no es que sean muy interesantes, pero son nuestras y eso ya es mucho decir.

La cosa es que a eso de las 8.00 de la noche, todavía con algo de sol y una humedad insoportable, saqué el auto y me dispuse a cumplir con el cometido. Fue así que salí sin más expectativas que una buena cena y una charla agradable… hasta que en el primer semáforo, pasó lo que pasó.

Frené atrás de un carro de cartoneros tirado por un caballo blanco y flaco. Arriba iban tres pibes en cuero, dos de unos veintipico y uno que no pasaba los 8, igual eso lo ví después, porque estacionado en el semáforo lo único que veía era una montaña de cartones, botellas, cajas y fierros. Hasta que los encontré, ahí mirándome… a los 4 de Liverpool.

Entre un ventilador, unos tubos de PBC y maderas, apretujado entre caños, había un cuadro de los Beatles. Iban vestidos de gentlemans, los cuatro con sombrero bombín y paraguas, una foto difícil de encontrar, una rara avis y en perfecto estado. A dos metros del auto John Lennon me pedìa a gritos que no lo dejara morir a costas de un bife de chorizo en el asado del domingo.

El semáforo dio luz verde y el caballo agarró la avenida llevándose a los 4 fantásticos en manos de dos pibes de gorra y un infante, que se los raptaban envueltos en una masa de escombros. Sin pensarlo demasiado seguí manejando por una calle paralela y calculé dónde interceptarlos.

Me di cuenta que desde el auto se me iba a hacer difícil, así que estacioné, lo cerré y empecé a caminar para la avenida. Según mis cálculos tenía que engancharlos en la esquina, pero a mitad de cuadra los vi pasar a toda velocidad en el carro y me entró la desesperación. Me saqué las ojotas y empecé a correr descalzo, una pareja que pasaba me miró raro, pero no había tiempo para dar explicaciones, además decirles “voy a salvar a los Beatles” no les hubiera aclarado absolutamente nada, ni contribuido a mi situación.

En la esquina vi que habían parado a una cuadra, esos 100 metros fue como si no existieran, porque cuando levanté la cabeza ya estaba al lado del carro. El flaco me vio venir y me miró con miedo, calculo que por la cara desencajada y porque ahí nomás lo increpé -¿flaco qué vas a hacer con ese cuadro?- ya me sentía del FBI (Freak Beatles Investigators).

-No, nada, lo íbamos a llevar para casa.

-¿Pero a vos te interesa?

-Y qué se yo…

En ese momento supe que no le interesaba. Le dije que a mi sí y que se lo compraba. El pibe me dijo que no había drama, pero que esperara que lo consultaba con su compañero. El otro que venía trayendo unas cajas tampoco tuvo problema, la fianza me salió 14$ y tendrían que haber visto la carita que puso Paul cuando me vio, la alegría que tenía ese muchacho de que lo fuera a rescatar.

Mientras uno los sacaba del carro en el que iban metidos a presión, yo lo miré al otro y le dije “son los Beatles”, pero fue exactamente como si le hubiera dicho “efervescente”, no tenía la menor idea de lo que le hablaba.

Cuando nos íbamos los 5, los 4 de Liverpool y yo, uno de los pibes me preguntó si no tenía un cigarrillo para convidarle y por primera vez en mi vida quise haber fumado, para poder darle a ese buscador de tesoros un pucho y agradecerle que una tarde de febrero, me acercara un poquito más a Pepperland.



(Click sobre la imagen para ver más grande)

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5 comentarios:

Anónimo dijo...

WOW!!!

Los paraguas, los sombreros, las expresiones, los faroles y hasta la postura de cada uno de ellos en los distintos escalones logran un cuadro perfecto.

Mis más sinceras felicitaciones.

Cacu dijo...

El sindicato R.A.S.T.A.(Reggaeros Argentinos Siempre Tranquilos y Amistosos) te convoca a pedir disculpas públicamente por la agresión sufrida contra su música. En todo caso letras como las de Nonpalidece hablan mucho más de nuestra cultura y nuestra realidad que los Beatles, el reggae no es solo Dread Mar I. Muy buena la metáfora del acosador de leones, me cagué de risa con "voy a salvar a los Beatles". Te quiero prostituto

A.P.G dijo...

Ante la aparicion de la una nueva agrupacion en los comentarios de este blog, la APG (asociacion protectora de gimnasios) quiere informar lo siguiente:
1)que no tienen ninguna relacion con la R.A.S.T.A.
2)que no le caliente la musica para nada
3)que odia a Frank Zappa y a todos los que escuchan su musica
4)por ultimo que si tiene que elegir alguna orientacion musical se queda con el reggaeton de Wisin y Yandel para un sabado a la noche en peppeland (44 e/ 4 y 5)

Luz dijo...

Buenas tardes estimados lectores y/o comentaristas del blog de mi amigo Alejo, estoy aqui para invitarlos a que se unan al grupo que cree en Facebook: "Para que Alejo venga a Rio Cuarto a visitar a Pepu".Todos ustedes, al igual que yo, saben de la búsqueda de Alejo, de ese afán de encontrar su Pepperland. Ese fue el motor de mi proceder. Cree un grupo para que Alejo venga a visitarme y prometí ser buena anfitriona a cambbio de que Alejo me incluya en alguna de sus crónicas.
Desde ya les agradezco su tiempo y agradecería aún más que visiten y/o se unan a mi grupo.
Hasta la próxima
Maria Luz
http://www.facebook.com/friends/?ref=tn#!/group.php?v=info&ref=nf&gid=315128464752

Amy.- dijo...

Ahora lo que yo no entiendo es quien tira un cuadro asi?

Para mi que pertenecia a un viejo que pasó a mejor vida.. y las hijas de quien fuera su mujer, malvadas e insensibles al mejor estilo hermanastras de la cenicienta.. lo tiraron por q ocupaba espacio y atraia polillas..

Pobre viejo..

Besos alejito!.