martes 9 de marzo de 2010

Octava Crónica

Bienvenidos a la primera crónica de este 2010 (la Nueva Sección “Avanza/Retrocede 2 Casilleros” es justamente eso, otra sección, así que no cuenta, esta es la primera del año).

La nueva sección tuvo sus repercusiones, surgió por ejemplo la R.A.S.T.A. (Reggaeros Argentinos Siempre Contentos y Amistosos) y algo tiene que ver con esta 8va Crónica, porque en ella, vuelven a aparecer mis queridos Beatles.

Gimnasio Lisérgico

Así es, otra crónica para deleite de la A.P.G (Asoc. Protectora de Gimnasios), que en la página de Facebook de Buscando Pepperland ya ha dejado plasmada su opinión y agradables comentarios respecto a esta búsqueda.

Es verdad que la incursión en la actividad física es una búsqueda del año pasado, inclusive para los que lo recuerden, iba a ser la primera… hasta que, también para los que lo recuerden, la fuerza policial se cruzó en nuestro camino (1ra Crónica – ¡Auxilio! Policía en cubierta).

Cuestión… que si bien ya hemos transitado estos caminos, habrá cambios trascendentales que nos catapultarán a un nuevo plano: el del gimnasio lisérgico.

¿Cómo incursioné en él? Cambié mi horario de ejercicios. Me adentré en ese universo paralelo, esa figura borrosa para muchos de nosotros, esa vida dudosa, mito o realidad, una existencia que hasta hace unas semanas yo desconocía, enigma entre los enigmas, hoy aunque algunos no lo crean y otros me traten de loco, puedo afirmarlo: hay vida más allá de las 7.30 de la mañana.

Debo admitir sin embargo, que esta pequeña variación en el sueño no hizo el trabajo sola… tuvo la ayuda de un factor trascendental.

Muchos deportistas consumen complementos vitamínicos, se inyectan o se someten a polvos mágicos y misteriosos, en pos de que sus músculos dejen de colgarles y se yergan. Miles de pibes que sueñan con ser Arnold Schwartzeneger, o los más patriotas, Vicente Viloni.

Estas son consideradas “drogas legales”, la mayoría creo, porque algunas no lo son. Sin embargo no estamos aquí para hacer un juicio valorativo sobre estos temas… la A.P.G estará seguramente mucho más capacitada que yo para hablar de ello.

Pero lo traigo porque en cierta medida, ese factor que ayudó en esta nueva etapa, que colaboró con la nebulosa de las 7.30, que cambio mi rutina en medio de pesas y colchonetas: es la droga.

Existen duras y blandas, en mi caso, consumo sensibles. La que me coptó entra en esta última clasificación y ciertamente yo no la busqué, ella me encontró a mí y me encontró dormido. Una de las más efectivas y en simultaneo más baratas del mercado…el LSD (Levantarse Sin Desayunar).

Al principio, cuando retomás la actividad física hacés las cosas bien. En esta etapa vos y la sociedad gimnástica son uno, te levantás 6.30 y tomás un jugo de naranja para tener vitaminas, te aseguras de que tu azucar esté alta, te hacés un par de tostadas e inclusive te das 15 minutitos para una mini-digestión. Vas al gym y sos un campeón, entendés todo lo que sucede a tu alrededor, la gente te saluda con una sonrisa… pero cuando el LSD entra en tu vida, todo eso desaparece.

Ese día que apagás el celular y suprimís esa que dicen es la comida más importante del día, cambiándola por unos minutitos más en la cama, comienza la catástrofe. Te levantás sin tiempo de nada, te vestís como podés y salís zoombie al mundo.

El resto de la gente sabe que sos otra víctima, otro “junkie” del LSD. Apenas te ven entrar despeinado y tambaleante descubren la falta. Saben que te levantaste de la cama y esquivaste esas tostadas, ni un yogurt, ni un cereal en tu sistema… ahí es cuando te marginan.


Apenas prendés la cinta y empezás a correr, en tu cabeza empieza a sonar “Tomorrow Never Knows” de los Beatles (3er tema del reproductor del blog, escucharlo para ponerse en situación), después viene la visión doble y las alucinaciones, todo en simultaneo…Doras que cantan a tu alrededor y pasean en bicicletas fijas por arcoiris de colores, patovicas levantando barras de fútbol, la secretaria jugando freezbe con un disco de 10 kg… y vos corriendo en medio del quilombo.


La alta sociedad gimnástica, con sus dry-fits, sus zapatillas astronáuticas, sus relojes con nanosegundero, sus guantes de neoprene, que así como la alta alcurnia inglesa tiene el “té de las 5 de la tarde”, ellos tienen el “cereal de las 5 de la mañana”… hora en que se levantan para toda esa preparación y llegar como unas lechuguitas al santuario… son los que se encargan de hacerte sentir diferente.

Así que cuando te ven entrar en pleno transe, con las ojeras y la cabeza que se te cae, te miran con el mismo asco que al muchacho primerizo que empezó ese mes, usa malla cuadrillé verde y bordó y una remera de los 4km de Carrefour del año 95´, desteñida y corta.

Pero esta droga también tiene su historia. Seguramente todos (y sino deberían) conocen lo que se dice de la canción Lucy in the Sky with Diamonds (5to tema del reproductor). Escrita por John Lennon en 1967, plena época de experimentación beatle y consumo de ácidos, entre ellos, el LSD (lysergic acid diethylamide). Cuenta la leyenda que el título de la canción, está camuflando en realidad, la sigla de la droga.

Manual para rollingas: LSD = “L”ucy in the “S”ky with “D”iamonds

Bien, ustedes se preguntarán ahora ¿qué tiene eso que ver con mi droga sensible? Que descubrí que los Beatles ya la consumían allá en Liverpool.

¿Cómo lo supe? Investigando.

Esto de esconder las siglas de las drogas en las canciones se hizo evidente con lo que acabo de referir sobre “Lucy in the Sky…”, pero como todo hecho histórico, tiene sus antecedentes.

Fue así que repasando exhaustivamente mis archivos, me encontré con que el joven John, allá en su Liverpool natal, ya había entablado muchísimo antes esta relación directa entre las drogas que consumía y las siglas de sus canciones.

Por eso casi me desmayo cuando encontré su segundo disco “With The Beatles”…WTB…¿o… Without The Breackfast?.

Así es, los púberes Beatles tampoco desayunaban. Evidentemente fue lo primero que consumieron, porque el disco es de los comienzos.

Mirando unos videos me di cuenta de que Ringo era el que más le daba al WTB y que nunca lo debe haber abandonado. Esos ojos caiduchos, esa carita abúlica, inexpresiva, fue siempre en realidad y tan sólo… carita de sueño.

Inclusive esa sacudida de melena característica de los cuatro, que hacía delirar a las fans, era un truco, una despavilada rápida, que usaban para no dormirse, y los gritos histéricos en sus shows, una colaboración del público, para que los artistas no sucumbieran en pleno escenario.

Yo sinceramente soy conciente de mi adicción al LSD, pero esos 15 minutos de sueño me pueden y no creo que haya rehabilitación posible… más peligroso que mi LSD de 15 minutos, es el LCD de 42 pulgadas, que vuelve estúpidos a varios y no se dan cuenta.

Respecto a mi investigación y posterior teoría sobre el consumo de los Beatles, creo tener las pruebas suficientes como para afirmar con plena seguridad que eran adictos al Without The Breackfast o WTB. Convengamos que es mucho más creíble que esa otra teoría, que ya leí en varios libros, que dice que Paul McCartney murió en 1966 y lo cambiaron por un doble. Una de las pistas más fuertes que avalan esto es la tapa del LP Abbey Road en la que él va descalzo… (yo tampoco sé qué relación hay entre estar descalzo y estar muerto, pero por las dudas desde que lo supe, antes de sacarme una foto me pongo zapatillas)… en mi opinión si va descalzo, recién se levantaría.

FotográficaLa imagen es dura, pero contundente a los fines de la investigación. Los cuatro representan el fenotipo clásico de un consumidor de WTB o LSD (traducción Nacional).Ese es el estado en el que yo, tres veces por semana, ingreso al gimnasio.


Fílmica

Si se lo mira con atención en este video se puede apreciar claramente la técnica de "despavilamiento" utilizada por el grupo. Así como también el esfuerzo desmedido y la entrega de su público, que grita eufórico para que no se duerman.


1 comentarios:

A.P.G. dijo...

Comentario de la A.P.G.
Esta cronica no ha atacado gravemente a nuestro glorioso y santificado templo "el gimnasio", pero debe decir que ha hecho aluciones no muy gratas, las cuales me parecen una generalizacion y una manipulacion de la opinion de los lectores de este blog. Creo que el señor Santander como periodista deberia reveer su postura como comunicador, escribiendo cronicas que no esten cargadas de informacion tendencioso y o distorc/sionada.
Por ultimo quiero decirle a los lectores de este blog, que apesar de que vivimos en una sociedad donde se quiere maximizar las ganancias con el minimo de esfuerzo, quedan todavia lugares donde se hace culto a la dedicacion el esfuerzo y el sacrificio.
Saludos a todos
Asociacion Protectora de Gimansios